En una definición de infarto que requirió de cinco sets, Argentina dio el golpe en el continente y se quedó con el trofeo de la Copa Sudamericana de Vóley. En el duelo decisivo efectuado en suelo boliviano, el conjunto albiceleste superó a Brasil con parciales de 21-25, 25-21, 20-25, 25-20 y 15-10, mostrando temple para revertir el marcador en dos ocasiones y cerrar el tie-break con autoridad.

Un certamen clave en el mapa continental

Respecto a la jerarquía del certamen, dentro de la estructura de la Confederación Sudamericana de Voleibol (CSV), el Campeonato Sudamericano es históricamente el torneo de mayor prestigio y tradición de la región. La Copa Sudamericana se posiciona como la segunda cita continental en importancia dentro del calendario, funcionando como una plataforma de altísima exigencia competitiva, clave para la suma de puntos en el ranking y la consolidación de variantes de recambio frente a las potencias de la zona.

Presencia tucumana y distinción en lo más alto

El triunfo en Bolivia contó con un destacado protagonismo norteño. Dentro del plantel de 14 jugadores conducido por Damián Arredondo, descolló el armador tucumano Federico Arquez, quien aportó la distribución del juego en los momentos de mayor tensión y fue distinguido como el MVP (Jugador Más Valioso) del certamen.

Con un camino impecable durante la semana de competencia frente a seleccionados locales y regionales como Bolivia, Perú y Chile, Argentina coronó la gira con una victoria inolvidable ante su clásico rival para traer la copa al país y celebrar con sello tucumano en lo más alto del podio.